En los anteriores Posts se ha hablado de la necesidad de que se reduzcan los precios inmobiliarios (alquiler y venta) y de que se sanee el sistema bancario (el post del saneamiento bancario ha sido profético, ahora parece que el gobierno se va a poner a ello, pero sin dejar quebrar las cajas quebradas sino nacionalizándolas si no pueden ampliar su capital -que casi seguro que no van a poder)
Estas medidas son realmente necesarias, y con ellas se pegaría un impulso a la economía productiva (menos costes inmobiliarios) y volvería a circular el crédito (los bancos no se lo quedarían todo para tapar sus vergüenzas y podrían volver a financiarse en el interbancario Europeo). Con ello empezaríamos a estar en una posición de partida, algo similar a la del 93, (constes inmobiliarios bajos, alto desempleo) pero con una gran diferencia...
En el 93, todavía se podía crecer apoyándose en la construcción, la burbuja inmobiliaria estaba por crearse, y, más importante aún, China apenas existía a nivel económico, con lo que el sector industrial de España podía competir en precio con las fábricas de otros países Europeos con mano de obra más cara.
Ahora mismo, en muchos sectores industriales, competir con China en precio es directamente imposible, los salarios no cubrirían ni el nivel de subsistencia. Solo se puede competir en sectores muy especializados o con muy alto valor añadido y además reduciendo precios y margenes.
Es por ello que hay sectores en los cuales la economía Española no se va a poder apoyar más... La construcción y parte de la industria se fueron para siempre y no van a volver.
Queda el sector servicios, (especialmente turismo, de esto se hablará en otro post), la parte del sector industrial que nos queda, (que aunque va a menos, en algunos casos aún aguanta dignamente, y todavía puede hacer su aportación) y algo de la agricultura.
Ni en el mejor de los escenarios económicos posibles estos sectores son capaces de volver a emplear la cantidad de población activa que tiene España, lo cual nos condena a un alto desempleo estructural. Esto es un problema para toda la nación; no solo los desempleados no contribuyen nada al desarrollo del país (no pueden hacerlo al no tener empleo) sino que usualmente detraen recursos del mismo (prestaciones por desempleo, cursos, prestaciones sociales, etc).
Esta situación coincide en el tiempo con que la gente que si que tiene empleo, está usualmente estresada con el mismo, pues a las 40 horas (o más) de la jornada laboral hay que añadirle los tiempos de desplazamientos, las horas necesarias para comer y dormir, con lo que apenas queda tiempo al final del día. Si encima se tienen hijos, el tiempo libre desaparece por completo pues hay que llevar a los niños al cole, etc.
Con lo que tenemos dos sectores de población; uno (los parados) con tiempo de sobra y que quisieran trabajar pero no pueden. Además consumen recursos. Otro (los trabajadores activos) que no disponen apenas de tiempo.
La solución a esta situación solo puede ser una; la reducción de la jornada laboral:
Si se reduce la jornada laboral semanal a 35 horas (con la reducción proporcional de sueldo correspondiente) se crearían nuevos puestos de trabajo. La relación no sería lineal (esto es, por cada 7 trabajadores - se reducen 35h de jornada- no se crearía un nuevo puesto de trabajo de esas 35h), ya que por ejemplo en muchos trabajos simplemente con la crisis no tienen demanda suficiente para estar produciendo 8 horas al día, si pasasen a ser 7, la empresa produciría lo mismo en esas horas y no tendría que contratar más gente. Eso si, al menos aumentaría la productividad, competitividad y viabilidad de la empresa. Y sus empleados tendrían más tiempo libre.
Si suponemos que por ejemplo cada 15 empleados que reducen su jornada, se crea un empleo nuevo, con la población activa de España en este momento de unos 17 millones (en este momento hay 17 millones y pico de cotizantes a la SS, aunque la cifra varía según las fuentes y según las oscilaciones. Hay otras fuentes como pueden ser la cifra de población activa según el INE, etc, pero creo que esa cifra es bastante correcta en general) pues llegaríamos a la conclusión de que con la medida de reducir la jornada laboral a 35 horas, se podrían crear más un millón nuevo de empleos. Estos empleados dejarían de retraer recursos y empezarían a contribuir (cotizaciones a la SS, impuestos, etc).. además al tener un sueldo influirían positivamente en el consumo interno, contribuyendo solo con su número a reactivar parcialmente la economía en un pequeño circulo virtuoso.
¿Como hacerlo? ¿hay que reducir también los sueldos?.
La reducción de jornada, debería ir también acompañada de la reducción proporcional de salario (si se reduce la jornada laboral un 8%, los sueldos deberían bajar en idéntica proporción, para no empeorar la productividad y competitividad de las empresas).
La mejor manera de hacerlo, sería hacerlo de forma progresiva, por ejemplo una hora a la semana cada año durante cinco años (el sueldo debería bajar un 1,6 anual). Cada año, se reduciría la jornada en una hora y el sueldo, en lugar de tener la subida correspondiente al IPC o a lo que se hubiese pactado, solo subiría la resta entre el IPC menos el 1,6. Con un IPC de un 2%, los sueldos "solo" subirían un 0,4%.
De esta manera, los sueldos no se verían afectados de forma "nominal" (no habría reducciones de salarios), pero en 5 años se reduciría el desempleo y la gente tendría mas tiempo para su vida, a cambio de algo menos de dinero.
Siendo realistas, actualmente el nivel de consumo de la sociedad es mucho mayor del realmente necesario. El que se tenga un poco menos de dinero disponible realmente no va a bajar mucho el nivel de vida del ciudadano medio, simplemente se tendrá que comprar menos Ipod y menos productos que no son en absoluto necesarios.
El aumento de la productividad en los últimos años hace que ahora se produzcan en España el doble de productos y servicios que hace unos años.. y en cambio no somos ni de lejos, el doble de felices.. ver gráfico sobre el crecimiento del PIB
A cambio, el disponer de 5 horas más a la semana si que mejoraría realmente la calidad de vida de las personas.
Aunque la lógica de esta reforma sería total, es también posible que nunca se lleve a cabo por lo impopular que sería la medida para las personas que en este momento si tienen trabajo y verían reducido su poder adquisitivo (aunque ganasen horas de vida) y por otros agentes sociales (patronal, sindicatos) que seguramente se opondrían a ella, pues ellos están más cómodos con la situación actual.
Relacionado: La Jornada Laboral de 21 horas.


