miércoles, 16 de septiembre de 2009

¿Era previsible esta crisis?.

¿Era previsible esta crisis?.

Después de analizar la relación de la crisis económica en España con la burbuja inmobiliaria, (diagonal Nº 104) y de hacer una previsión sobre la posible evolución de la economía (diagonal Nº 106), el autor pasa a rebatir el extendido discurso de que “la crisis era imprevisible y que ningún gobierno podría haber hecho nada para evitarla”.

Si bien se puede argumentar que a nivel internacional era más difícil pronosticar las turbulencias financieras derivadas de las hipotecas subprime y sus consecuencias   sobre el mercado internacional del crédito, (y aún así ya hubo muchas voces que alertaron sobre los desequilibrios en los que se estaba incurriendo) a nivel nacional era más fácil prever el estallido de la locura inmobiliaria en la que nos hallábamos inmersos.

Previsibilidad del estallido de la Burbuja Inmobiliaria

Muchas voces avisaron en el pasado del seguro estallido de la burbuja inmobiliaria. En el 2003 ya había un informe del banco de España que alertaba de la formación de la burbuja. Por fechas similares también hubo un informe del servicio de estudios del BBVA que avisaba de lo mismo.
El ex-ministro Solbes siendo comisario europeo alertó de la burbuja en 2003. El actual Ministro Miguel Sebastián también alerto sobre ello cuando estaba en la oposición, llegando a publicar diferentes artículos en algunos medios.

Rodrigo Rato, negó la burbuja mientras se encontraba en el gobierno, pero unos meses después, desde el FMI (presidido por él en ese momento) se alertaba de la burbuja Española.
El mismo mensaje se dio en artículos en importantes revistas económicas (Financial Times, The Economist, etc) avisando de la falta de consistencia del modelo de crecimiento Español y las nefastas consecuencias que ello iba a tener en el futuro.

Y muchos economistas de prestigio (Marc Vidal, José García-Montalvo, Ricardo Verges, Santiago Niño Becerra) llevaban años alertando de lo que iba a pasar. Como a Casandra, en su momento no se les hizo caso, pero el resultado previsible estaba más que claro para aquel que quisiese verlo.
Así mismo, los indicadores macro, sobre todo el déficit corriente, alertaban desde hace tiempo que España estaba importando grandes cantidades de dinero del exterior que en algún momento había que devolver. Había signos evidentes de burbuja. 

En resumen; No es cierto que nadie lo viese ni que fuese imposible de prever, más bien todo lo contrario, con el agravante de que personas con importantes responsabilidades en el gobierno conocían lo que estaba pasando y no hicieron nada para intentar evitarlo o al menos suavizar sus consecuencias.

¿Se podría haber hecho algo?.

Aunque siempre es fácil hablar de estas cosas “a toro pasado”, lo cierto es que en su momento se pudieron/debieron haber tomado medidas para evitar que se siguiese hinchando la burbuja. Por ejemplo se podría haber hecho lo siguiente:

Limitar el endeudamiento máximo personal. Se podría haber hecho una ley antiendeudamiento excesivo, que prohíba a la gente endeudarse por más de 4 veces sus ingresos brutos anuales. Se habría detenido mucho antes la escalada de precios y el sector bancario (que es quien realmente tenía que no haber dado esos prestamos excesivos, pero que ya se ha visto que dimitió de sus responsabilidades) estaría ahora mucho más saneado y sin necesidad de ayudas del gobierno (el famoso FROB). Estos límites al endeudamiento son comunes en otros países.

Eliminar la deducción fiscal por la compra de vivienda (en teoría esta medida se va a llevar a cabo en el 2012, pero en ese momento ya equivale a cerrar la puerta del establo cuando ya se han escapado los caballos). Esta deducción solo contribuía a la escalada de los precios, y en la práctica se había convertido en una transferencia de rentas hacía el vendedor.

Dar un discurso realista. Parte de la subida de los precios era debida a las expectativas de revalorizaciones futuras. Los sucesivos gobiernos, lejos de desalentarlo, lo incentivaban, con discursos del estilo de “los pisos suben porque la economía va bien”. Cuando empezó el estallido, el discurso se cambió a un “aterrizaje suave” de los precios para pasar a crecer “como el IPC”. Actualmente aún algunos mantienen que los precios ya han bajado lo suficiente y no van a bajar más. Si en lugar de este tipo de discursos se hubiese reconocido abiertamente la sobrevaloración y se hubiese avisado de las seguras bajadas de precio que tenían que ocurrir, quizás la burbuja no se hubiese hinchado tanto.

Penalizar fiscalmente la venta de viviendas sobre plano antes de escriturar (casi siempre eran casos de especulación pura y dura).

Con una combinación adecuada de estas medidas, los precios no  se hubiesen recalentado tanto, el sector posiblemente hubiese construido menos y el estallido habría resultado menos violento y destructivo. Desgraciadamente, nuestros políticos han demostrado sobradamente que para ellos los problemas a largo plazo no existen aunque sean perfectamente conscientes de ellos y la única prioridad que tienen es ganar las siguientes elecciones. Además, tomar alguna de las medidas anteriores hubiese sido enfrentarse abiertamente con los intereses del poderoso lobby constructor Español, con conocidos contactos con los partidos gobernantes.

Publicado en Diagonal en: